/photos/079/079437603/5b171606a0954812b7daeb7f82f6cbfa.jpg)
Publicado: 14/01/2016
Cuando se realizan reformas de albañilería en Valencia, deben tenerse en cuenta muchos factores: el alcance de la obra, qué elementos van a cambiarse, cuánto tiempo va a llevar, los materiales a emplear, etc. En relación a esto último, hoy queremos hablar de dos materiales muy utilizados teniendo ambos detractores y seguidores: el ladrillo y el pladur.
En este sentido, es muy importante tener claras cuáles son las características de cada uno y cuál va a ser el destino que van a tener. Teniendo esto claro, es muy probable que hagamos una buena elección independientemente de cual escojamos, porque ambos tienen buenas propiedades según para qué se utilicen. Conocer bien las herramientas y los materiales con los que trabajamos, es una de las máximas de Covalfe, S.L. y una parte muy importante para realizar buenos trabajos.
El pladur (que en realidad es una marca), es como se conoce comúnmente a las placas de cartón de yeso prensado, están disponibles en diferentes medidas, acabados y grosores para adaptarlos a las necesidades de cada obra: tabiques divisorios, techos continuos o decorativos, trasdosados de paredes... Entre sus principales ventajas destacan: que su colocación es rápida y limpia, gran versatilidad y un acabado perfecto entre otras.
El ladrillo es una pieza de arcilla cocida de forma rectangular que es una de las más utilizadas para construcción de muros, pilares, paredes, etc. Existen multitud de tipos según su uso, sus ventajas más destacables son: se puede emplear como elemento estructural, gran resistencia en absorción de golpes y peso y es más fácil de instalar en zonas o superficies complicadas que el pladur, entre otras ventajas.
Si necesitas más información o asesoramiento sobre reformas de albañilería en Valencia, no dudes en contactar con nosotros.